miércoles, 4 de febrero de 2015

La Paradoja de la 4° Dimensión


Antes de empezar, quisiera asegurar que todos ustedes viven dentro de la cuarta dimensión y no dentro de la tercera dimensión como se les ha hecho creer. Deberé ser más conciso. 
El cuerpo material en el que ustedes están envueltos pertenece a un mundo tridimensional, pero la mente y el pensamiento, que es en donde realmente se encuentran y no en el cuerpo, están por entero dedicados en un espacio tetradimensional. Se ha dicho que la cuarta dimensión corresponde al tiempo, y en un cierto sentido así es, pero imaginen por un breve instante un solo y único pensamiento, congelen la imagen de un pensamiento, el que sea de su agrado, ese pensamiento ocurrió en un instante, mismo que por ocurrir se ha desvanecido. 

Para ponerlo en sus palabras cotidianas, ustedes están permanentemente en el presente. El pasado y el futuro se les escapan de las manos, o más bien, no tienen acceso a ellos porque no existen, sólo existe el presente, y más estrictamente hablando, sólo existe el momento, el instante presente, todo lo demás se les escapa a la vista y a los sentidos. 
El pensamiento, que ustedes en su mente han congelado, se manifestó en un periodo de tiempo único dentro de un objeto material tridimensional que es el cuerpo, y discúlpenme por lo de “objeto”. Ahora bien, el lapso de tiempo en el que ocurrió dicho pensamiento, por mínimo que sea este lapso, ha ocurrido, pero no en la materia porque no es tridimensional, por eso no se le puede ver, ni oler, ni tocar pero sí percibir. Eso, amados míos, es la cuarta dimensión, es el pensamiento y ustedes se manifiestan allí, en esa dimensión extra dentro de un objeto-cuerpo tridimensional.
 
Ustedes han sido bendecidos al ser puestos en esta dimensión extra, ya que ahí es donde, en verdad les digo, ustedes existen. Ese instante del pensamiento se les escapa de las manos, o sea mis bienamados, la cuarta dimensión se les escapa y sin embargo están constantemente dentro de ella, allí la paradoja del tiempo, o lo que es lo mismo, la paradoja de la cuarta dimensión. 
Por favor eliminen de su concepto la noción de que viven en un cuerpo, ustedes no viven en un cuerpo, ustedes viven en el pensamiento y en la mente, de manera permanente, no hay un instante en el que salgan de ahí, ni siquiera en los sueños, incluso los sueños son la cuarta dimensión. Si se encuentra soñando alégrese, usted está siendo desenvuelto en la cuarta dimensión. Bendecidos sean con este diálogo acabado de ocurrir en la cuarta dimensión”

martes, 3 de febrero de 2015

Brisa Nocturna

  Hacia donde voy, no importa...
solo se que me encanta.
      Me encanta la brisa fresca sobre mi cuerpo,
las nubes tratan de seguirme pero sin duda soy mas rápido.
  No importa lo poco o lo mucho que deje atrás.
Pronto oscurece y me hago polvo en el viento,
  Mi escénica se parte en millones de partículas,
estoy en todos lados y a la vez en ninguno.
   Porque soy el viento y la inspiración,
   soy la lluvia y la nostalgia y nunca te abandonare
aunque tu no me recuerdes...


lunes, 31 de marzo de 2014

Sueños en vida

Me  ha ocurrido algo muy excepcional, nunca imagine que la verdad estuviera frente a mis ojos, aunque nunca la percibí totalmente.
   Todo comenzó un domingo en la mañana, como de costumbre me he levantado un poco tarde, ya pasaba el medio día. Examino a mi alrededor  y aunque todo parece normal, percibo en el ambiente algo extraño, no le tomo importancia, al fin y al cabo yo soy así, extraño, a menudo  imagino cosas que no son, veo personas que tal vez no están ahí.
   Pero no creo que todo esto tenga que ver con lo que ahora estoy viendo frente a mí, una majestuosa ave de coloración marrón oscuro, con algunas plumas más claras en la parte de la cabeza y el cuello, esta parada en la azotea y subo a verla más de cerca. Me ha deslumbrado tanto que me he perdido en mis pensamientos. Imaginando lo libre que sería al volar tan  solemne por los cielos no le he visto partir, se me ha ocurrido muy tarde la idea de tomar una fotografía.
                  
  Estoy dispuesto a bajar cuando siento unas formidables garras, y un aleteo sublime sobre mi cabeza, solo alcanzo a soltar un grito ahogado cuando la misma ave se aleja volando, se ha posado en mi cabeza. Baje a toda velocidad, aun con la sensación de las plumas sobre mí. Y se preguntaran, ¿qué relación tiene este hecho con la verdad a la que me he referido anteriormente? Pues están a punto de descubrirlo.
 Aquel día no pasó nada extraño al menos hasta que llego la noche, sentía un miedo terrible, la sensación de aleteo llegaba a mí continuamente y no me dejaba descansar, esa noche no pude dormir  por más que lo intente.
A los primeros rayos del sol y ahí estaba yo contemplando la ventana, no teniendo nada más que hacer que escuchar los agradables sonidos matinales, Salí a dar un paseo para despejarme un poco, no sentía cansancio a pesar de no haber dormido en mi camino surgías muchas cuestiones aunque mi mente no estaba del todo juiciosa.

   Volví a casa y ahí empezó el problema, por las noches no podía conciliar el sueño, que podría hacer, en el día cuando las personas me hablaban no les podía entender, sentía mi cerebro flotar dentro de mi cabeza, un nuevo universo  se abría frente a mí. ¿Por qué la gente tiene que hablar para comunicarse? No es necesario, este tipo de preguntas se hacia mi mente, no sé cuantas noches son las que llevo sin dormir, lo que si se es que me fui de casa, no podía estar ahí, no con eso impidiéndome salir de este pequeño mundo, tenía que explorar mi nuevo universo.



   Mi realidad ahora es un poco confusa, en realidad no sé cómo llegue aquí, aunque no soy el único, estoy rodeado de un gran número de personas, todas están caminando en círculos o sin ningún sentido, me da un poco de lastima, ellos no perciben la verdad como yo, quisiera despertar-les pero no puedo, ahora  tengo ir allá, donde nadie pueda entrar, mas allá de los confines de las estrellas y galaxias, ahora soy un águila espiritual…

jueves, 1 de agosto de 2013

"Una Extraña Experiencia"

  Cuando era pequeño, no recuerdo bien de qué edad, pero estaba entre los 6 o 7 años, estaba en mi cama, era hora de dormir, recuerdo que aquel día no había sido muy especial, había sido igual a tantos otros en mi infancia, la cosa es que fui cerrando los ojos y quedándome profundamente dormido y al despertar me encontré en el piso rodeado por mis padres.

   Vi a mi madre llorando y a mis hermanos muy preocupados, mientras mi padre me limpiaba la cara con un trapo lleno de sangre


 -¿Que paso?- Mi padre Respondió Extrañado. -Como siempre fui a verte a tu cuarto de noche y revisar que no tuvieras frió, y cuando observe al interior de tu habitación no te encontré por ningún lado, Desperté a tu Madre y pregunte a tus hermanos que si no te habían visto o sabían donde podrías estar, te buscamos por un buen tiempo hasta que me di cuenta de algo extraño, Estabas debajo de la cama de tus hermanos, lleno de sangre y aun dormido te sacamos rápidamente, ¿dónde te habías metido? ¡.


  No supe que contestarle pues al momento de cerrar los ojos aparecí en brazos de mi padre, desde aquel momento nunca me ha vuelto a pasar semejante cosa, pero lo raro de esa situación es que no tenía ninguna herida, la sangre no era mía…

jueves, 7 de marzo de 2013

Sensaciónes ya Vívidas



Deja vu, es la experiencia de sentir algo que ya se ha vivido con anterioridad,
 aunque tal hecho en realidad es novedoso.
  

Y  aquí me encuentro, en un lugar raramente familiar, sin una pizca de recuerdos y aunque mi cuerpo no se logra mantener en pie no tengo ningún tipo de temor.
   Mis ojos no soportan tanta luz, pero alcanzo a notar la silueta de una persona parada allá a lo lejos junto a una fuente, tal parece que me encuentro en una especie de plaza deshabitada, en cuanto logro levantarme intento llegar hasta la silueta.
   Noto que estoy con los pies desnudos cuando piso un trozo de vidrio, el piso entero está repleto de espinas y vidrios, creo que empiezo a sangrar. Vuelvo la mirada al frente y me doy cuenta que la figura se ha marchado, sigo caminando al frente con la mente vacía cuando de pronto caigo en una especie de acantilado al vació y me desvanezco en el olvido.


    Lo último que puedo recordar es que iba rumbo a ninguna parte, con el alma desbaratada y a plena luz de la luna. Recuerdo haber llegado a un lugar muy hermoso aquella noche, me recuesto en una banca de una plaza cercana y observo con gran nostalgia las estrellas, viajando por un momento en su infinidad.
   De pronto siento unos brazos muy cálidos sobre mi pecho y una dulce voz que me susurraba algo que ahora no logro poder recordar. Aunque es una extraña situación, no tengo miedo alguno y de poco a poco caigo en un sueño profundo.
 -¡¿Dónde estoy?¡ - Me encuentro caminando y con los pies sangrando, que sensación tan misteriosa, sigo caminando e intentando recordar  donde había vivido esto antes. Me detengo, justo a tiempo… Un paso más y hubiera terminado cayendo al vacio. No sé cómo ha pasado pero  gracias a esa extraña sensación no caí desde la cima de aquel edificio.



   No se que fue esa extraña visión, parece ser que fue un recuerdo de tiempos lejanos, o tal vez fue el recuerdo de mi muerte en otra vida… 



-MonGusHalford-